El sector privado expone los pros y los contras de los cambios aprobados en abril pasado, además les preocupa temas que no se incluyerón y esperan se atiendan en el abierto que hará el Senado.

IP ve claroscuros en reforma laboral
Los cambios a la ley secundaria en materia laboral que se aprobaron en abril pasado tienen pros, contras y temas que no se incluyeron, como el outsourcing o la subcontratación.
En especial, el sector privado tiene 10 preocupaciones que espera se atiendan en el parlamento abierto que realizará el Senado.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, dijo a EL UNIVERSAL que esperan cambios porque “para eso se abre (el parlamento abierto) para que los senadores tomen las inquietudes y modifiquen el articulado que corresponda, de lo contrario no tendría ningún sentido hacerlo”.
Para el líder de la máxima cúpula empresarial, la relación obrero-patronal “va a cambiar”, porque los trabajadores tendrán mayor libertad de asociación, habrá asambleas para que decidan su destino. Sin embargo, comentó que una decena de los más de mil artículos de la nueva ley laboral preocupan al CCE, pero no motivar a bajar las inversiones.
Uno de los artículos con mayor polémica es el que se refiere a que una empresa deberá demostrar que no corrió a un trabajador y prácticamente con el derecho sería imposible probar un hecho negativo, sobre todo cuando un empleado se enojó y se fue sin siquiera presentar renuncia, coincidieron especialistas consultados por EL UNIVERSAL.
El presidente de la Comisión Nacional Laboral de Coparmex, Lorenzo Roel, dijo que un trabajador tendrá la libertad de elegir sindicato.
Entre los pros que observa está el que los conflictos entre obreros y patrones se resolverán vía la conciliación en seis meses en lugar de tardarse como ahora dos, tres o cuatro años; se inhibirán las extorsiones que se viven en centros de trabajo.
Se teme que haya una baja de productividad, porque se consideró que en cada decisión que se tome tendrán que participar trabajadores, en lugar de que el delegado elija, lo que afectará a las grandes empresas.
Otro tema de preocupación es que se divida el contrato colectivo por gremios en cada empresa, “eso la verdad no es funcional y pega a la productividad”.
Con la nueva legislación también se estaría sujeto al “capricho o decisión del líder del sindicato” para levantar la huelga.
Se quedó sobre la mesa el castigo a un sindicato extorsionador, y si una huelga rebasa 60 días, la empresa puede plantear la imputabilidad, aunque el procedimiento no es de pronta resolución, se puede quejar un patrón para evitar que se mantenga una huelga por caprichos.
El socio director de Sales Boyoli, Jorge Sales Boyoli, comentó que “es una ley de claroscuros, un híbrido de conceptos o legislaciones de corte social con otras de vanguardia, así que se verá qué sale del híbrido”. Viejo sindicalismo. Por una parte esta nueva ley tiene aspectos que son regresivos del viejo sindicalismo, como darle el poder que se le da a los sindicatos, a las centrales obreras y el control del gobierno.
Es decir, es “una legislación llena de claroscuros que se puede comparar con viejos sistemas sindicales y corporativismos de América Latina, pero tiene aspectos de democracia sindical como en países europeos”.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Visit Us On FacebookVisit Us On TwitterVisit Us On YoutubeVisit Us On LinkedinVisit Us On Instagram